CONVERSACIONES DE ASCENSOR

CONVERSACIONES DE ASCENSOR

A todos nos ha ocurrido: entras al ascensor, sube otra persona, conocida o no, y para romper el hielo, alguien dice:

– ¿ Que calor hoy, verdad?

O tambien:

– Pues parece que va a cambiar el tiempo…

Ó se puede oir bajito:

– ¡ A ver si deja de llover de una vez!

Se hacen incómodos silencios, pero, ¿ sabemos cómo afecta esta conversación de ascensor, tan recurrente, a nuestros envíos?

Cuando hablamos de transporte aéreo, parece que lo máximo que puede pasar es que cierren algún aeropuerto por la nieve o el viento. ¡ Vaya, No llegaré a tiempo a la convención ! ó ¡ Pierdo un día de vacaciones !

Pero, hay que recordar que en ellos, no sólo hay maletas, en las bodegas suelen viajar toneladas de mercancías a las que alguien está esperando. Y hablando de tiempo y aviones: ¿ Sabias que la temperatura de la bodega puede variar entre -18º a 40º en un mismo vuelo? Pero tranquilos en los aviones de pasaje, las bodegas con nuestras pertenencias suelen ir acondicionadas.

¿ Y en marítimo ?

Recuerdo el caso de un cliente, que en Navidad viajó a China, y por casualidad encontró un producto perfecto para su negocio, y decide traer a España un par de contenedores. Entre compras, pedidos, fabricación y embarque, llegó el verano.

Buque alcanzado (no sin esfuerzo), tiempo de tránsito cumplido, Aduanas y entrega según lo previsto. Todo perfecto.

La primera sorpresa vino cuando al desmontar los pallets, las cajas parecían húmedas, así que nos llamó, y abrimos una gestión con la naviera para ver si el contenedor tenia agujeros o grietas y poder reclamar al seguro (no lo olvidéis nunca), pero no, no había el más mínimo rastro, como nos confirmó nuestra aseguradora, pero ¿De dónde había salido el agua entonces?

La gran sorpresa vino después: La mercancía, de plástico, venia totalmente derretida, una masa de colorines en el fondo de las cajas. No se había salvado ni uno.

Pero, ¿Que había pasado? Cajas húmedas, mercancía derretida, y ¡ las dos cosas a la vez!… La compañía de seguros nos dió la respuesta: El calor, había creado humedad dentro del contenedor y al mismo tiempo había derretido el producto por sus características. Hay que tener en cuenta que son de chapa, y en su interior, en pleno Agosto, durante 3 semanas al sol, dentro se habían generado temperaturas de hasta 60º en el interior.

Por eso, siempre que hagamos una compra, tendremos que tener en cuenta qué compramos (características, calidades etc), cómo y cuando lo vamos a transportar, cómo lo vamos a embalar y pedir consejo a los especialistas.

¿Y a vosotros? ¿Os afecta el clima?

 

Hasta pronto!